• Page Views 668

4 películas para ver el fútbol de otra manera

la-ballesta
Por Asfaltos
.

Semana previa a la conclusión de la Copa Mundial de Fútbol de Rusia 2018, donde después de la participación de 32 naciones -entre ellas México-, solo 4 se verán las caras para definir quiénes serán merecedores de los vítores como los nuevos campeones del mundo. Sí, poca cosa dirán los ajenos a esta afición; pero en realidad gran cosa, como diría Jorge Valdano en aquella mítica frase que cita: “lo más importante entre las cosas menos importantes”.

En la antesala de la final de la Copa Mundial de Fútbol, por si no se han cansado de tanto balón, se me ocurrió compartirles 4 películas que creo pertinentes para ampliar el fenómeno que gira en torno del balón. Una selección de 4 cintas que volví a revisar, y que permiten entender la fiebre futbolera más allá de la pasión que se vive dentro de las canchas. Porque sí, en efecto, hay quienes afirman que “no hay película buena de fútbol”, lo que permítanme, es una afirmación bárbara; que no haya cinta que pueda reproducir tal cual la pasión que genera un partido de fútbol, eso es otra cosa, ¿pero que no haya cinta que refleje de manera decente el entorno en el que se vive? Falso.

La primera película que me gustaría revisar es nada mas y nada menos que “Gregory’s Girl” de Bill Forsyth. La cinta, de origen escocés, es una vieja comedia al más puro estilo británico de los cada vez más lejanos años 80. Dirigida y escrita por Bill Forsyth, “Gregory’s Girl’ cuenta la historia de Gregory -como no podría ser de otra manera-, un torpe chico en la adolescencia miembro del equipo de fútbol escolar que cae enamorado de Dorothy, una linda chica que gusta del fútbol también.

Caricaturizado como ese adolescente que todos fuimos en su momento, Gregory no atina en hacerle saber de ninguna manera a la dulce Dorothy el amor que le profesa. Es más, Gregory falla una y otra vez en sus intentos al más puro estilo burlesco de Mr. Bean, por lo que su historia parece más una tragedia que una comedia. Sí, cualquier adolescente se vería horrrizado de semejante retrato; por lo que por su bien evítensela si están en esos rangos de edad, o si se la piensan presentar a alguno de los ya mencionados.

La cinta, además de la comedia muy al estilo de esa región, nos regala además un retrato de una mujer que independiente no necesita ni de ser conquistada por un hombre, ni tampoco de ser encasillada en alguna otra actividad “solo para mujeres”. Divertida, definitivamente, por lo que vale echarle un muy buen ojo a “Gregory’s Girl”, si es que se la encuentran por ahí o la buscan en algún otro “mercado alternativo”.

La segunda cinta que me gustaría comentar es “Hermano”, de Marcel Rasquin. La cinta, de origen venezolano, nos presenta el drama de una pequeña familia en los barrios de Caracas. Una buena tarde, de camino con su mamá para hacer algunas compras, el pequeño Julio nota el llanto de lo que en principio piensa es un gato; su mamá, primero reticente a revisar el origen de semejante ruido, termina por descubrir que ese “gato” es en realidad un pequeño niño abandonado a su suerte, el pequeño Daniel.

Julio y Daniel crecen juntos, ayudando a su mamá, y sobre todo jugando fútbol. Los dos juntos son las estrellas del equipo del barrio que logra conseguir, no sin antes disputar un partido aguerrido, clasificarse a la final del torneo local. Los dos son ejemplo de valor y de coraje, orgullo en un barrio donde la pobreza y el crimen son el pan de todos los días. Todo cambia, sin embargo, cuando algo enfrenta a los dos hermanos de forma dolorosa.

“Hermano” es una película tremenda, sí un drama en forma, pero no un melodrama sin sentido. Marcel Rasquin logra plasmar el drama de muchas familias en América Latina, y sobre todo la ilusión que el balón ofrece en distintos niveles. La forma en la que ambos hermanos dirimen sus diferencias no es con un arma ni a trancazos, no, es con un balón en disputa.

Ya que andamos con las sensibilidades a tope, ¿qué tal disfrutar de “El año que mis padres se fueron de vacaciones”, de Cao Hamburguer? La película, una producción brasileña, nos cuenta la historia del pequeño Mauro, un chico en la Brasil de 1970 que es llevado “a fuerzas” de vacaciones con su abuelo paterno. En plena efervescencia mundialista, con un equipo brasileño que viajará a México a mediados de año para disputar la Copa Mundial de Fútbol, el pequeño Mauro sueña con el balón al tiempo que llena un álbum con las estampas de sus héroes. Lamentablemente, para el infortunio de Mauro, su abuelo muere apenas unas horas antes de llegar a su casa. Mauro es entonces un náufrago.

Brasil en 1970 vivía en efecto una efervescencia mundialista, pero a la par vivía también una dictadura. El drama de ese país, en un pequeño pero muy cuidadoso retrato, es lo que se nos presenta en “El año que mis padres se fueron de vacaciones”. El abuelo paterno, un judío ortodoxo, deja entonces a un Mauro que termina en una comunidad que no conocía. ¿El salvavidas? Un anciano también judío y de nombre Schlomo. A partir de ahí, en un año que se termina por convertir en un lapso casi eterno de espera de dos cosas muy anheladas, Mauro nos presenta su visión de la historia.

De especial cariño las escenas en las que los ajenos al balón, como unas ancianas judías o un duro comunista, celebran los goles de un equipo comandado por Pelé; así como también los momentos, duros y emotivos, del retrato de un país que se encontraba como muchos otros vecinos de la región, sumido en una dictadura que a la par de las alegrías que brindaba el balón, repartía muchas y sonadas tragedias en los entornos familiares.

Para finalizar, quizá mi favorita de las que recientemente observé: “La copa”, de Khyentse Norbu. ¿Imaginaban que la fiebre mundialista podría llegar a los pies del Himalaya, en un monasterio tibetano? No se preocupen, tampoco yo.

“La copa”, dirigida por también monje tibetano -lama, de hecho-, Khyentse Norbu, es sin duda una de las más divertidas y emotivas cintas que podrán revisar como parte del final de la Copa Mundial de Fútbol. La cinta nos presenta la historia de Palden y Nyima, dos jóvenes tibetanos que llegan a un monasterio escapando de la represión que se vive por parte del gobierno chino. A salvo, en un nuevo sitio donde profesar su religión, los dos tibetanos se ven inmersos en otra fiebre, en otra religión: el fútbol.

Orygen, un monje de 14 años, es el responsable de toda la fiebre por el balón que se desata en el lugar menos esperado. En su habitación, forrada por imágenes de la Copa Mundial de Fútbol de Francia 1998, el nombre de Ronaldo retumba en las paredes con la misma fuerza que la de la fe que se profesa. Escapadas nocturnas, para ver los partidos realizados en Francia, serán los detonantes de algo impensable: ¡la final del Mundial en el recinto tibetano!

La película resulta tremendamente bien ejecutada, con un corazón enorme y una gracia mayor. “La copa” es el ejemplo perfecto de los alcances que una pasión como la del fútbol llega a tener. Sin duda, mi favorita de este pequeño y breve ciclo de cine y fútbol que les propongo, mismo que no solo se ajusta a la fiebre mundialista, sino también para cualquier momento en el que decidan pasar un buen rato viendo una película.

¿Les provoqué curiosidad? ¿Las vieron ya? ¡No dejen de compartirme sus comentarios! Saben que los aprecio tanto como un gol de México… o bueno, quizá no tanto.

IMG_5743Asfaltos. Sobrevivo en una ciudad junto a millones de personas. ¿Mexiqueño? Me enamoro rápido y olvido difícilmente. Amo la música, el cine, los cómics, las mujeres y -últimamente gracias a los servicios de streaming– las series también. Vivo la vida a través de letras y melodías. Músico frustrado. Me pueden encontrar escuchando U2, Radiohead y Coldplay; así como Grand Funk Railroad, Styx y Eric Burdon; Chetes, Jumbo y Siddhartha; y hasta Jesse & Joy, Silverio y Aleks Syntek. Batman y Star Wars mis pasiones; también el Cruz Azul, pero ya saben… subcampeonísimo. Sobreviviente y náufrago; ermitaño que odia la soledad.

 

 

TE RECOMENDAMOS:

Share This Article

Reconoce MX

Reconoce MX es un proyecto de difusión artística, cultural y de conciencia social que está enfocado a difundir y fomentar el entretenimiento alternativo de calidad para todo el público que comparta el mismo entusiasmo.

‘El momento’, de Ave Delta

Next Story »

Desde Corea, Eric Nam brilla en El Plaza Condesa

Leave a comment