• Page Views 1980

El Papa defendió a la iglesia, Francisco a la sociedad

Por Daniel Higa Alquicira.

Se acabó la visita oficial del Papa Francisco a México. Para muchos, su postura y sus discursos fueron intensos e interesantes, pero defraudó al no ser más contundente en ciertos temas de los que se esperaba hablará, como el caso de los 43 estudiantes de Iguala, la pederastia en la iglesia mexicana y los abusos de ciertos eclesiásticos, por ejemplo.

Para otros, fue la clara representación de que la iglesia católica, por más que intenta –y vaya que Francisco se empeñe en ello– ser más moderna y adecuarse a las exigencias actuales, sigue siendo muy cerrada en ciertos temas.

Por eso el Papa sigue siendo la figura más preponderante del poder, encargada y obligada de resguardar los principios que le dan sentido a la iglesia católica, por más anticuados que parezcan en la actualidad.

No puede ni debe institucionalmente siquiera insinuar temas que la han colocado como retrasada e intolerante.

El tema de la sexualidad o el celibato de los padres; la posibilidad de que haya mujeres ejerciendo el evangelio o las relaciones homosexuales y familias homoparentales, siguen siendo temas prohibidos y así lo dejó muy en claro el Papa en México, al omitirlos de sus discursos.

Su papel es sagrado y por lo tanto, su postura ante estos temas es la misma desde que esta iglesia se instauró como una de las religiones más importantes e influyentes del mundo. Por más que se diga que el Papa Francisco es “moderno” y “revolucionario”, en estos temas no habrá cambio alguno.

Sin embargo, esta visita dejó muy en claro que la figura del actual Papa es una combinación interesante entre la obligación de defender los principios morales y éticos de su iglesia, con una sensibilidad política y social de un hombre que busca ser parte de un cambio.

Francisco (o Jorge Bergoglio), está inmerso en las exigencias sociales, le interesa –hasta donde su investidura lo permite– ser un actor importante en los temas que afectan al mundo y buscar algún tipo de solución o al menos, levantar la voz para que se escuche parte de los males que viven millones de personas.

En México habló de corrupción, de migración, de narcotráfico, del abuso hacia los indígenas, de la corrupción e incluso, de manera muy metafórica, de las Muertas de Juárez. “¡Y qué decir de tantas mujeres, a quienes se les ha arrebatado injustamente la vida!”, señaló.

“¡No más muerte ni explotación! Siempre hay tiempo de cambiar, siempre hay una salida y una oportunidad, siempre hay tiempo de implorar la misericordia del padre”, apuntó.

Otras de sus frases más famosas fue cuando condenó la corrupción y señaló: “la experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia…”

Sobre los pueblos indígenas señaló: “Muchas veces, de modo sistemático y estructural, vuestros pueblos han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: ¡Perdón, perdón hermanos!”

Y esto tuvo una relevancia mayor, ya que lo dijo en Chiapas, el estado que más católicos ha perdido en las últimas décadas, un estado principalmente indígena y uno de los más pobres del país.

Por estos motivos y por el calor de sus discursos, en un estudio de Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) titulado “La Visita del Papa Vista por los Ciudadano”, el 61% de los encuestados encontraron que esta visita fue “orientada al apoyo de la fe” y solo un 29.7% la vio como un “acto político”. Aunque el 33% de los encuestados señaló que era primordial que se hubiera reunido “con los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos”, cosa que no hizo.

Pero además, el beneficio que deja esta visita no está para nada relacionada con los gobernantes actuales, ya que según el 28% de los encuestados dice que beneficia “a toda la comunidad religiosa”, mientras que un 5.5% dice que a “Enrique Peña Nieto” y un 5.4% “al gobierno federal”.

Lo que si es seguro, es que las televisoras han de haber hecho un gran negocio con esta visita, ya que según la empresa Nielsen Ibope, “la cobertura en televisión en canales nacionales durante los seis días de la vista del Papa Francisco a México alcanzó las 53.5 millones de personas”.

Papa Francisco: con “cariño” se vive con mayor alegría.

 

Con esta visita queda demostrado que aunque los fieles católicos ven a la figura del Papa como la encarnación más cercana de Dios, no es más que un líder político que se tiene que enfrentar a todas las encrucijadas, marañas y suciedades que implica el poder y que están por encima de todos los buenos deseos, aún si eres una Santidad y el Sumo Pontífice.

Foto: Presidencia de la República Mexicana.

 

 

Share This Article

Reconoce MX

Reconoce MX es un proyecto de difusión artística, cultural y de conciencia social que está enfocado a difundir y fomentar el entretenimiento alternativo de calidad para todo el público que comparta el mismo entusiasmo.

#CocinaCentral: ‘Nrmal’, un festín también para el paladar

Next Story »

Movie review: ‘Zootopia’

Leave a comment