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Kurt Vile, un buen sábado de música

Texto por Diego Palacios.
Fotos por Niña Papalote.

Hace mucho tiempo no escribía, y menos sobre un concierto. El pasado sábado conocí a un tal Kurt Vile, y me sorprendió su música.

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Escondido tras una larga y abundante melena, digna de la década de los 80, el compositor estadounidense y su banda The Violators se presentaron en El Plaza Condesa para brindarnos una emocionante noche donde el sonido de las guitarras se apoderó del escenario.

“Dust bunnies”, creación de su último disco, fue la canción elegida para comenzar el concierto. Luego apareció el banjo y con éste una ola de música indie recorrió la primera parte del setlist.

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Entre cada rola, el cambio de guitarra era un “must” para sorpender con diferentes sonidos, pero la esencia se mantenía. Con “Goldtone”, Kurt Vile hizo que el público coreara la primera de la noche.

Luego The Violators abandonó el escenario y su vocalista quedó solo frente a la multitud. Con los acordes y voz melancólica, el músico de 37 años tocó “Stand inside”, y brindó así otra faceta de su repertorio. Al estar nuevamente acompañado, el poder de las guitarras resonó en El Plaza, el rock apareció y la gente se fue para arriba.

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Cuando la noche parecía haber terminado con “Freak train”, y el grupo había desaparecido de la vista, The Violators volvieron para deleitarnos con un par de canciones más. “Baby’s arms” fue el cerrojo de una gran experiencia con Kurt Vile.

Sí, el boleto había valido la pena.

 

 

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