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La polémica Netflix en Cannes

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Por Asfaltos
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“Recuerdo haberme subido a un avión, creo que en algún momento en 2000, con Reed y Marc Randolph -cofundador de Netflix– volando a Dallas, Texas, para reunirnos con John Antioco (director ejecutivo de Blockbuster). Reed tuvo la jutzpá de proponerles que ejecutáramos su marca en línea y que ellos corrieran -la nuestra- en sus tiendas. Sólo se rieron en su oficina; al menos inicialmente pensaron que éramos un nicho muy pequeño en el negocio. Gradualmente con el tiempo, a medida que crecimos nuestro mercado, su pensamiento evolucionó; pero inicialmente nos ignoraron y eso fue mucha ventaja para nosotros”.

Las palabras anteriores corresponden a Barry McCarthy, quien fuera director financiero de Netflix (1999-2010), actualmente director financiero de Spotify (2015-); y se refería, en efecto, a aquel suceso por muchos conocidos en el que la antes poderosa Blockbuster (renta y venta de películas y videojuegos) rechazó hacerse de Netflix. Como lo sabemos hoy Netflix vive una época dorada, mientras que Blockbuster ya lleva algunos años fuera del mercado. La venta en ese entonces se le había ofecido a Blockbuster en 50 millones de dólares; hoy la empresa que está rompiendo otros nuevos esquemas está valorada en una friolera de 62,000 millones de dólares. Cierto que esto es “a toro pasado”, pero… ¿no es evidente que faltó un poco de visión a Blockbuster?

El negocio de Netflix ha sido en efecto redondo. Primero se convirtieron en la plataforma de películas en streaming más popular a nivel internacional; después, una vez posicionados, empezaron a realizar sus propias producciones. Sí, como han notado si son usuarios de Netflix, el negocio de la empresa ha estado en últimas fechas cada vez más orientado a la producción de series, películas y documentales originales. Nos tienen -a sus clientes- cautivos con todo lo que últimamemte han producido, y es que en realidad no hace falta más; pues también, de manera general, la mayor parte de lo que hacen es de gran calidad.

En una colaboración para el programa #CinemaGR -que produzco y conduzco junto a mi querida Lucía Campos todos los viernes de 12:00 a 13:00 horas por Gritaradio.com-, nuustro productor en vivo Juan Aguilera nos compartía desde Cannes, Francia, cómo en el festival de cine más importante del mundo la gente abucheó de manera poco común el logotipo de la empresa que produce la película en competencia “Okja”. El asunto no es menor, pues tras una fuerte polémica en los últimos días al repsecto de la forma de distribución del sello, el Festival de Cannes decidió que a partir de 2018 “cualquier película que desea competir en Cannes primero deberá comprometerse a distribuirlo en los cines franceses”. El mismo presidente del jurado de la edición 70 del Festival de Cannes, el cineasta español Pedro Almodóvar, criticó en el primer día del festival como “una enorme paradoja que la Palma de Oro o una película que reciba cualquier otro premio no se pudieran ver en una gran pantalla”.

Para echarle limón a la herida, en la posterior presentación de “Okja”, los primeros minutos de la cinta fueron presentados en un formato erróneo, tras lo cual tuvo que repetirse la secuencia inicial ya en el formato adecuado. El suceso no escapó de la polémica, pues tras lo anteriormente señalado sobre Netflix -abucheos incluidos-, Cannes lanzó un comunicado en el que atribuía el error al equipo técnico del festival. El director de la cinta, Bon Joon-ho, decidió escapar de la polémica y comentó que le agradaba saber que el inicio se había observado en dos ocasiones; pero una de las protagonistas, Tilda Swinton, a su manera hacía recordar los sucesos de los días anteriores.

Sin embargo, entre todo el ruidero provocado por la presencia de la plataforma de series y películas online, una de las máximas estrellas del mundo del espectáculo defendía la innovación. Protagonista de éxitos taquilleros que han hecho ganar millones de dólares a quienes forman parte de la industria del cine en Hollywood, el actor y también miembro del jurado del 70° Festival de Cannes, Will Smith, alzó la voz al referirse sobre la experiencia de sus hijos: “Ellos van al cine dos veces por semana y ven Netflix. Hay muy poco trecho entre ir al cine y ver lo que ven en Netflix en mi casa. En mi casa, Netflix no ha sido más que un beneficio absoluto. Ellos consiguen ver películas que absolutamente no habrían visto. Netflix aporta una gran conectividad. Hay películas que no están en una pantalla dentro de 8.000 millas de ellos. Llegan a encontrar a esos artistas”, sentenció el actor.

Desde acá, con tanto pataleo por la presencia de Netflix en Cannes, pareciera todo ser precisamente eso… un pataleo de una industria que se niega a cambiar, o de menos aceptar a otro competidor. Porque hay que ser claros, el cine sigue siendo un negocio, y uno muy lucrativo. Por muchos años los productores, los distribuidores y exhibidores han generado millonarios negocios a partir de una industria que estaba monopolizada por lo costoso que resultaba ejecutarla. Hoy, con las nuevas tecnologías disponibles, las reglas han cambiado; y si no, pregúntenle a la música.

En la música las grandes disqueras no han desaparecido. Evidentemente no son las mismas de antes porque han ido apareciendo nuevos actores, independientes o no, que se han subido a una industria que cambió de manera muy drástica a partir de la aparición del internet. Hay que pensar inclusive en que se ha cambiado la forma en la que se trabaja con la música; pues si bien persisten los álbumes, en realidad en nuestros tiempos, por la forma en la que se consumen contenidos y la gran diversidad y cantidad de éstos, son mas bien las canciones las que se han vuelto productos que han cambiado la estructura del álbum como le conocíamos. A nivel artístico ha cambiado la forma de concebir un material discográfico, y podríamos decir también que se ha ido democratizando la industria.

Lo mismo está sucediendo en el cine, aunque con una mayor resistencia. La piratería ha sido una de las grandes amenazas, sin lograr del todo desbancar la experiencia de ir a una sala de cine; sin embargo, no solo se trata de ver una película en una pantalla de gran tamaño con el mejor sonido disponible: se trata evidentemente de encontrarse con algo en lo que sí valga la pena gastar. Eso es lo que plataformas en línea ofrecen también como alternativa; y eso es lo que Netflix está presentando precisamente en el Festival de Cannes. No se discute de ninguna manera la experiencia, sin embargo, también los públicos, la oferta y la calidad de quienes producen ahora fuera de una industria previamente establecida, han cambiado y aunque muchos no lo quieran ver, de forma definitiva.

IMG_5743Asfaltos. Sobrevivo en una ciudad junto a millones de personas. ¿Mexiqueño? Me enamoro rápido y olvido difícilmente. Amo la música, el cine, los cómics, las mujeres y -últimamente gracias a los servicios de streaming– las series también. Vivo la vida a través de letras y melodías. Músico frustrado. Me pueden encontrar escuchando U2, Radiohead y Coldplay; así como Grand Funk Railroad, Styx y Eric Burdon; Chetes, Jumbo y Siddhartha; y hasta Jesse & Joy, Silverio y Aleks Syntek. Batman y Star Wars mis pasiones; también el Cruz Azul, pero ya saben… subcampeonísimo. Sobreviviente y náufrago; ermitaño que odia la soledad.

 

 

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