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Una teoría (más) sobre «Star Wars: The Last Jedi»

la-ballesta
Por Asfaltos
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Con un tweet fue como empezaron ese mar de declaraciones. Titulares escandalosos, comentarios encontrados y sobre todo muchas, ¡muchas especulaciones! No, no me refiero al último tweet de Donald J. Trump (léase ésto en el momento que sea), sino al tweet que la cuenta oficial de Star Wars lanzaba la semana pasada con una de las revelaciones más esperadas: el título de la próxima cinta, el nombre oficial del «Star Wars: Episode VIII».

Desde la mañana del lunes 23 de enero de 2017 hay nombre oficial para la próxima película de Star Wars: «Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi». Como era de esperarse las especulaciones empezaron, y los comentarios de todo tipo se hicieron sentir. A mí, de entrada, me pareció un gran nombre; pero sobre todo, además de que me gusta, me parece uno muy congruente con lo que ha ido sucediendo en el Universo Star Wars. «The Last Jedi» parece ser una referencia muy marcada y obvia para uno de los protagonistas que más queremos ver en este relanzamiento de la franquicia; sí, me refiero a Luke Skywalker. Sin embargo, para mí y muchos más, hay algo más.

Para empezar habría que destacar las palabras exactas del tweet que acompañó también al primer póster de «Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi»: «Es oficial. ‘STAR WARS: THE LAST JEDI’ es el siguiente capítulo de la saga Skywalker. Este diciembre. #TheLastJedi». Sí, como ya lo he comentado en esta misma columna, la saga «episódica» de Star Wars es la saga Skywalker, lo que de entrada vuelve a traer algunas ideas que no dejan de ser interesantes y emocionantes. El color del contorno del logotipo de Star Wars, ese que tanto extrañamos en el spin-off «Rogue One: A Star Wars Story», es rojo; lo que de alguna, u otra manera, nos puede marcar el tono de la cinta (que sí, por la «tradición» de las dos anteriores trilogías, podíamos esperarnos de entrada fuera oscuro). El título, una vez más, destaca aunque con una duda propia para nuestro idioma… ¿es «el último Jedi» o «los últimos Jedi»?

 

En mi texto anterior les platicaba lo sucedido en el más reciente episodio de «Star Wars Rebels», serie que por cierto se toma una pausa de dos semanas para reanudar, quizá con la muy clara intención de dejarnos especular un poco más al respecto de «Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi». En «Trials of the Darksaber», nombre del mencionado episodio de «Star Wars Rebels», hay claves muy importantes que sirven para darnos una idea de lo que se está construyendo en esta nueva etapa de Star Wars bajo el mandato de Disney. Palabras más, palabras menos (para que también pasen a leer la columna anterior, ¿verdad?), la idea de «algo nuevo» relacionado a la forma en la que se convive con la Fuerza va cobrando sentido. Para mí el título de «The Last Jedi» confirma lo anterior. Sí, se trata del «último Jedi» y hasta de los «últimos Jedi», pues de ahí para adelante habrá algo nuevo… justo, sí, como en el caso de Snoke y Kylo Ren.

Sí, entraré al terreno de la especulación, pero lo haré únicamente con base en el material oficial que ha salido al momento. Si ustedes son asiduos a todo lo relacionado a Star Wars, adelante. Si no quieren ningún spoiler de la próxima película, naveguen con bien. Si de plano no quieren saber nada de nada, los leo más tarde, no se preocupen. Ahora sí, una vez advertido lo anterior, acá mi especulación sobre el título «The Last Jedi».

Pistas del cisma de la Fuerza en “Star Wars Rebels”

Como saben, si me leen de manera periódica, una de mis mayores quejas con lo relacionado a lo nuevo de Star Wars es «el motivo» de su relanzamiento. Obviamente «EL MOTIVO» es y será siempre monetario, sin embargo, ¿cuál es el razonamiento de lanzar «nuevas historias»? ¿Repetir fórmulas? ¿Ganar a costa de la nostalgia? ¿Hacerlo solo porque se puede? A mi parecer el reluciente título «Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi» indica que algo nuevo está en camino, y que tiene toda la congruencia que se le podría esperar. Examinemos un poco la historia de las dos trilogías anteriores, analizándolas de manera cronológica.

En la trilogía de las precuelas nos encontramos con una Orden Jedi muy organizada, que sin embargo, y a pesar de que parece convive en perfecta armonía, tiene algunas piezas que no están muy conformes con ésta. Sí, la Orden Jedi no es perfecta y cuenta con sus detractores, siendo uno de ellos el Jedi Qui-Gon Jinn, quien es el Maestro Jedi del joven Padawan Obi-Wan Kenobi, con quien se encuentra a un más joven Anakin Skywalker que le llama la atención. Qui-Gon Jinn ve algo en Anakin que le hace arriesgarse a tomarlo bajo sus cuidado, y en el momento en el que se pueda, entrenarlo; aún si la decisión no es bien vista por la Orden Jedi, cosa que en efecto sucede. Ya lo sabemos, Qui-Gon muere, pero Anakin es entrenado por quizá un más alienado Obi-Wan, y remarco quizá, porque al paso de los años mostrará que no lo estaba tanto.

 

Anakin crece, entrena bajo Obi-Wan y se enfrenta de manera constante frente a las reglas Jedi. Se enamora, en principio, ignorando así una de las premisas más importantes de los Jedi: no existe emoción, sólo existe paz. ¿El temor? Que los lazos sentimentales llevan al apego, el apego a los celos, los celos al odio y bueno, el odio al lado oscuro. Anakin ignora ésto, y si alguna vez vieron «The Clone Wars», verán que Obi-Wan no deja de ser tentado por lo mismo. Es más, si no han visto «The Clone Wars», ¿alguien puede argumentar que Obi-Wan no siente un especial afecto (amistoso) con su aprendiz Anakin? Yoda, quien sigue de cerca la historia de ambos, así mismo lo comprueba. Hacia el final de «Star Wars: Episode III – The Revenge of the Sith», Yoda no le recrimina nada a Obi-Wan en este aspecto. Quizá, al igual que éste, lo anterior forma parte de su meditación aislada reflexionando la costosa derrota, y sobre todo los errores que les llevaron a ella. Aquí, en el espacio entre «Star Wars: Episode III – The Revenge of the Sith» y «Star Wars: Episode IV – A New Hope», hay mucho tiempo para una serie de sucesos y reflexiones.

En la trilogía original el Imperio Galáctico está en el poder. Los Jedi han sido derrotados y dos Sith gobiernan de manera libre. Yoda y Obi-Wan Kenobi viven en aislamiento, aunque gracias a «Star Wars Rebels» sabemos que no del todo desconectados, y sobre todo no en total desconocimiento de lo que se ha ido gestando en ese tiempo de oscuridad (lo comentado en mi anterior columna). Cuando el momento llega, en los tiempos en que lo quiere la Fuerza, Luke Skywalker, hijo de Anakin, cae bajo la tutoría de Obi-Wan y así nace una «nueva esperanza». Sin ser muy estricto en su entrenamiento, con muy poco tiempo en realidad, Obi-Wan parece ir en contra una vez más de las reglas Jedi para ir encaminando a un Luke al que le da su más importante lección cuando se sacrifica a manos de Darth Vader. ¿Explota acá Obi-Wan su reciente afecto con Luke para un bien mayor? Es evidente que algo cambia en Luke cuando el dolor de perder a Obi-Wan le invade.

 

La siguiente lección de Obi-Wan es aún más dolorosa. Sin decírselo de frente, conociendo que una de las mayores fortalezas de Luke es el amor por sus amigos, lo lleva con Yoda quien se resiste un poco a entrenarlo, aunque finalmente cede. Imposible que Obi-Wan ni Yoda no vieran en el futuro que los arrebatos de Luke, al menor temor, lo llevarían a rescatar a sus amigos antes de terminar su «entrenamiento». Así, al momento de rescatarlos, y cayendo en la trampa de Darth Vader, Luke se entera de la peor forma que ese «monstruo» al que enfrenta no es mas que su padre Anakin consumido por el lado oscuro de la Fuerza. La forma no fue la mejor, pero sí la más impactante y clara. Al final, también, era necesario que Darth Vader se lo dijera a su propio hijo: «I’m your father». La revelación, para ambos (la de Darth Vader la conocemos en su serie homónima de comics de Marvel), resulta importantísima para lo que sigue. ¿Qué fue lo que finalmente regresó a Anakin Skywalker al lado luminoso de la Fuerza? El amor por su hijo. ¿Qué fue lo que logró que Luke conviertiera de vuelta a su padre? El amor por él. Al final una de las más férreas reglas Jedi se rompe, sí, por dos de los Jedi más poderosos que jamás hayan existido: Anakin y Luke Skywalker.

Nos encontramos ahora sí en «Star Wars: Episode VII – The Force Awakens», y en específico, en tres escenas. En la primera Han Solo le revela a Rey, Finn y BB-8 que quienes conocían mejor a Luke creen que su repentina desaparición tuvo que ver porque éste buscaba el primer templo Jedi. En la segunda, Snoke y Kylo Ren dialogan. Es Kylo quien le dice a Snoke que «ha habido un despertar», mismo que Snoke confirma haber sentido también. Acto seguido Snoke le revela algo más a «su aprendiz»: «Hay algo más. El droide que buscamos está abordo del Halcón Milenario… en las manos de tu padre, Han Solo.» Kylo Ren le responde a Snoke que Han no significa ya nada para él; a lo que el «Maestro» le responde que nunca antes se había enfrentado a algo así. Kylo Ren responde que con la «gracia de tu entrenamiento, no seré seducido». Con poca firmeza Snoke le contesta que eso ya se verá, «ya lo veremos». En la tercera escena Kylo Ren mata a su padre Han Solo. Nunca, en ninguna de las 6 películas anteriores, habíamos visto una prueba tan difícil y contundente: matar a un ser querido como paso hacia algo más, que en este caso será el entrenamiento final con Snoke. Sí, podría decirse que Anakin «sin querer» mata a Padme, aunque en el mismo final de «Star Wars: Episode III – The Revenge of the Sith» como en la serie de cómics de Marvel «Star Wars», queda claro que eso fue lo que Darth Sidious quiso hacerle creer a Vader.

 

Para añadir otro elemento, en la novelización de «Star Wars: Episode VII – The Force Awakens», se amplía el diálogo de la segunda escena mencionada. Kylo Ren y Snoke dialogan. Snoke le suelta a Kylo Ren la idea que «no fue una mala estrategia ni una arrogancia lo que derribó al Imperio. Sabes muy bien lo que hizo.» Kylo Ren responde: «Sentimiento.» Snoke cierra: «Sí. Una cosa tan simple. Un error tan tonto de juicio. Un lapso momentáneo en una vida por lo demás ejemplar. Si Lord Vader no hubiese sucumbido a la emoción en el momento crucial, si el padre hubiera matado al hijo, el Imperio hubiera prevalecido. Y no habría ninguna amenaza de regreso de Skywalker hoy.»

Tras todo el chorote arriba mencionado, como se ve, el título «Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi» cobra sentido como parte de una continuidad en la historia de los Skywalker. El haber encontrado a Anakin, el entrenarlo, el hecho de que éste fuera el Jedi más poderoso y se enamorara, que tuviera no uno sino dos hijos (gemelos), que su hijo le confrontara anteponiendo sobre todo el amor por él, que Anakin y Luke se conocieran, y finalmente y lo que tendremos que descubrir, la forma en la que Luke se reencuentra con la idea de ser un Jedi, miembro de una comunidad que a la vez les llevó a su propia aniquilación y la no felicidad de su padre, y finalmente la decisión de éste a convertirse al lado oscuro terminando con toda la Orden Jedi. Obviamente Luke tenía una serie de preguntas cuyas respuestas parecerían no tan sencillas.

 

En la serie de cuatro cómics previos al lanzamiento de «Star Wars: Episode VII – The Force Awakens», bajo la marca «Journey to Star Wars: The Force Awakens», vemos entre otras historias una con Luke Skywalker como protagonista. Aislado, muy probablemente en duelo y aún digiriendo lo sucedido con su padre, Luke va en búsqueda de un objeto importante en la Fuerza que estaba bajo el resguardo del Imperio. Sí, Luke va en búsqueda de objetos y sitios que le ayuden a entender el pasado de los Jedi, quizá, para de ese modo entender el camino mismo que debe de recorrer hacia el futuro, cuando él mismo se encargue de relanzar a la próxima generación de éstos.

Aquí la clave son los cerca de 30 años que separan a «Star Wars: Episode VI – The Return of the Jedi» de «Star Wars: Episode VII – The Force Awakens». Sabemos que Luke entrenó a un grupo de Jedi y que uno de ellos se convirtió hacia el lado oscuro; ésto mencionado por el propio Han Solo en la más reciente cinta de la saga Skywalker. Ben sí sabía que su abuelo se había reconvertido al lado luminoso de nuevo, pero también se enteró tarde que éste había sido alguna vez Darth Vader (ésto mencionado en la novela «Bloodline» con Leia como protagonista). Sabemos que Ben acabó con los alumnos de Luke, quienes habían sido también sus compañeros. Sabemos que Luke, tras lo sucedido, se empeñó en buscar el primer Templo Jedi, y que como revelan los planos que dieron finalmente con él, lo descubrió y decidió quedarse finalmente en él.

 

Tenemos sí, pocas, pero en realidad varias certezas interesantes en «Star Wars: Episode VII – The Force Awakens»; sin embargo, la duda sigue siendo, más que el origen de Rey, qué fue lo que descubrió Luke en el primer Templo Jedi. Mi apuesta, como tiene sentido tras todo lo que he escrito, es que al final Luke encuentra los orígenes de los Jedi, y con ello las pistas de hacia dónde debe redirigir el entrenamiento de Rey. Sí, Rey no sería una Jedi, lo que convertiría a Luke, justamente como se lo menciona Yoda en «Star Wars: Episode VI – The Return of the Jedi», en «el último Jedi».

De este modo la saga Skywalker estaría completa. Sí, yo doy por hecho que Rey no sería hija de Luke, lo que significaría que la saga Skywalker terminaría en esta trilogía; y he de decir que me encantaría, para no tener a toda la prole Skywalker por los $iglo$ de los $iglo$. Luke le entregaría a Rey la estafeta no solo de su linaje, sino de una nueva forma de relacionar la Fuerza, y sobre todo el lado luminoso. El amor, por más cliché que se escuche, sería la clave que los mismos Skywalker habrían puesto sobre la mesa. ¿Y entonces, por qué adelantar «el último Jedi» al penúltimo episodio de la saga Skywalker? Porque de morir Luke no se habría ido el último Skywalker en la nueva trilogía… Kylo Ren sigue siendo un heredero de la familia, y a decir verdad muy pocas pistas sabemos sobre su futuro, mismas que serán muy emocionantes de conocer. Aunque si son perspicaces, habrán notado en todo lo que ya les compartí, que existen algunas pistas interesantes sobre su futuro; y si no, les vuelvo a dejar esta escena que podría dar luz al respecto.

 

En fin… ¿cuál es su teoría? ¿Les gusta lo que propongo? ¿Les parece extravagante? A mí me encantaría que así fuera, pues como ven, las tres trilogías estarían perfectamente conectadas, y las tres contarían una historia yo diría más que completa.

Ahora bien, si dicen que las trilogías de Star Wars son reflejo de su tiempo, siendo la primera una crítica a la guerra de Vietnam donde hacia el final los más desfavorecidos terminan por ganarle al Imperio, y la segunda una crítica al gobierno de Bush en donde por la ceguera de unos y la habilidad maliciosa de otros el mal se impone, ¿no sería lindo que en tiempos de cerrazón y odio la respuesta fuera abiertamente la apertura y el amor? I’m just saying!

IMG_5743Asfaltos. Sobrevivo en una ciudad junto a millones de personas. ¿Mexiqueño? Me enamoro rápido y olvido difícilmente. Amo la música, el cine, los cómics, las mujeres y -últimamente gracias a los servicios de streaming– las series también. Vivo la vida a través de letras y melodías. Músico frustrado. Me pueden encontrar escuchando U2, Radiohead y Coldplay; así como Grand Funk Railroad, Styx y Eric Burdon; Chetes, Jumbo y Siddhartha; y hasta Jesse & Joy, Silverio y Aleks Syntek. Batman y Star Wars mis pasiones; también el Cruz Azul, pero ya saben… subcampeonísimo. Sobreviviente y náufrago; ermitaño que odia la soledad.

 

 

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